Tiempo de preparación 20 minutos

Pasta crujiente, enrollada sobre sí misma, con una guarnición de uvas y manzanas

Tiempo de cocción 45 minutos Ingredientes (4 personas)

  • 200 g de harina
  • 80 g de mantequilla
  • 1 cucharada de café de aceite
  • 350 g de manzanas
  • 150 g de azúcar en polvo
  • 1 raspadura de limón
  • 1 sobre de azúcar aromatizada con vainilla
  • 75 g de uvas maceradas al ron
  • 3 pizcas de canela en polvo
  • 6 cucharadas soperas de jalea de grosella

Se ponen en una ensaladera 200 gramos de harina, 75 gramos de mantequilla cortada en trocitos, 1 cucharada de café de aceite, 150 gramos de azúcar en polvo, un sobre de azúcar aromatizada con vainilla, tres pizcas de canela en polvo, una cucharada de limón rallado y la tercera parte de un vaso de agua. Se mezcla vivamente con las manos para formar una pasta. Se enciende el horno poniéndolo a fuego medio. Póngase a todo lo largo de la mesa un paño que se salpica de harina . Se pone encima la capa de pasta y se distribuye en 1 centímetro de espesor. Se pelan 350 gramos de manzanas. Se les quitan los corazones y las pepitas. Se cortan en láminas muy delgadas. Se unta la pasta con seis cucharadas soperas de jalea de grosellas. Se esparcen por encima los trozos de manzana  y las uvas de Corintio (maceradas 24 horas antes en ron). Al levantar el paño, la pasta se enrolla sobre sí misma. Con los dedos mojados en un poco de agua, se sueldan los extremos del rollo obtenido. Se pone en un molde untado de mantequilla y se deja cocer durante 45 minutos a fuego vivo. Se sirve frío.

La canela, cuyo aroma es indispensable para esta pasta austríaca, el strudel, proviene de la corteza de un árbol tropical, el canelo. Esta especia, de virtudes tonificantes, es una de las bases de los medicamentos chinos.

Receta publicada originalmente en el libro “365 Postres” de Myrette Tiano de Editorial Everest.